Qué es la medicina integrativa

La Medicina Integrativa contempla cada persona como una combinación única de características físicas y espirituales, sin separación entre mente y cuerpo. Individuo significa indivisible.

El concepto "Medicina Integrativa" provee de donde nuevo marco que se sale de la dicotomía del pensamiento predominantemente dualista entre medicina convencional y medicinas alternativas. El sistema médico imperante está fuertemente absorbido por la presión y el poder económico de los "lobbies" farmacéuticos: ha perdido su independencia. Por otra parte, el conjunto de medicinas alternativas forma un aglomerado disperso y a veces confuso, con muchos frentes abiertos, con mucha información a veces difícil de contrastar, que se mezcla con la existencia de tratamientos realmente eficaces, pero carentes de recursos económicos para hacer las validaciones pertinentes. En este contexto, la aparición de un nuevo marco de referencia, el poner un nombre propio a lo que realmente ya existe, permite caminar hacia modelos sanitarios más adecuados a las necesidades reales de la sociedad, tanto económicas como las que son propias del género humano.

La aproximación reduccionista, la de la super especialización, es útil para problemas de salud muy concretos. Es, en cambio, limitada, en cuanto a la epidemia de enfermedades crónicas que invaden las sociedades occidentales y occidentalizadas.

Estas enfermedades son plurifactoriales, es decir, tienen su origen en multiplicidad de causas internas y externas que confluyen y se potencian en una persona determinada. No se pueden reducir a simples causas enajenadas con sus correspondientes efectos.

Todos los órganos del cuerpo están interconectados. Reparar una parte sin tener en cuenta el resto aporta simplemente alivios temporales, mientras que la enfermedad crónica continúa evolucionando. Este proceso es bien conocido en homeopatía, donde se habla de la enfermedad crónica como la hidra de las mil cabezas.

El sistema alienta a los pacientes a creer que la solución está exclusivamente en el desarrollo tecnológico y farmacológico, que al final, en un futuro lejano se encontrará la solución para todas las enfermedades gracias a la investigación médico-tecnológica. La intervención de la mente, los factores psicológicos, emocionales, comunitarios, alimentarios, toxicológicos, que a menudo actúan de una manera subliminal, son infravalorados, excepto cuando la evidencia es flagrante.

El Sistema Médico se encuentra afrontando unos gastos médicos considerables, inviables en tiempos de vacas flacas. Hay, en cambio, sistemas muy sencillos de evitar el impacto tan intenso de la enfermedad crónica, induciendo a la persona hacia formas de vida más naturales, eliminado los productos industrializados de su alimentación e introduciendo ejercicio. Enseñando a las personas a gestionar sus conflictos emocionales. Enseñándoles a evitar toxicidades físicas y psíquicas a su vida. Incidiendo terapéuticamente con elementos naturales. Esta es, en realidad, la auténtica función del médico de familia.

El médico de familia está insatisfecho con una falta de autonomía y de tiempo para poder individualizar más, el paciente también se siente mal porque no se siente bien atendido. Aún con más razón aquellos que sufren de enfermedades crónicas de difícil clasificación, complejas y que no responden a los tratamientos especializados.

La incidencia de enfermedades crónicas y degenerativas es altísima. Por ejemplo, enfermedades como el Síndrome de Fatiga Crónica, La Fibromialgia, la Sensibilidad Química Múltiple, el Síndrome de Colon Irritable, por poner algunos ejemplos, son extremadamente frecuentes y los resultados que ofrece la corriente de medicina principal es bastante pobre. No tiene sentido esperar el día del milagro en que la "ciencia médica" encontrará la solución maravillosa, porque son enfermedades que aparecen en un contexto ambiental y personal determinado y deben poderse abordar desde toda su complejidad.

Todo ello ha supuesto un incremento en el consumo de Medicinas Complementarias y Alternativas (CAM) por parte del público en general. En Estados Unidos, donde el sistema médico es básicamente privado, las compañías de seguros ya han tomado buena nota, pues el volumen económico que se mueve es inmenso. Hay una demanda de terapias menos agresivas. Las estadísticas dicen que las reacciones adversas graves a los medicamentos constituyen la sexta causa de mortalidad. La gente que opta por las CAM está en general más alineada con una orientación hacia la búsqueda de factores físicos, psicológicos y espirituales de salud. Hay una conciencia de que salud y curación es más que cirugía y pastillas. Sistemas de curación más tradicional, como la nutrición, la botánica, las terapias manuales, la homeopatía, la acupuntura y diversas terapias energéticas son redescubiertas por sectores cada vez más amplios de población.

La Medicina Integrativa desplaza el centro de atención de la enfermedad hacia la salud. Se trata de una asistencia centrada en la relación médico-paciente.

En el proceso de enfermar se deben comprender las influencias de la mente, el espíritu, la sociedad, así como del cuerpo. Conocer la cultura, las creencias y el estilo de vida del paciente ayudarán al médico a comprender qué modificaciones de conducta son necesarias para producir una mejoría en su salud. Para ello es esencial que haya una buena relación médico-paciente.

La Medicina Integrativa se define como una medicina orientada a la curación que parte de la persona considerada como ser integral compuesto de cuerpo, mente y espíritu, e incluye todos los aspectos de su estilo de vida. Da mucha importancia a la relación médico-paciente y aprovecha todas las modalidades de tratamiento adecuadas, tanto estandarizadas como alternativas.

La Medicina Integrativa dedica tiempo y esfuerzo en prevenir la enfermedad en vez de esperar a tratarla cuando se presenta.

La patología crónica tiene mucho que ver con la forma en que se conduce la propia vida.

No todo lo que se utiliza como tratamiento aceptado es congruente con lo que descubren cientos de investigadores en sus laboratorios: por ejemplo, des de principios y mediados del S XX, que se sabe por estudios sólidamente contrastados, que la Vitamina B6 disminuye mucho en dietas ricas en proteínas de origen animal (triptófano). Y a partir de aquí se forman unos residuos tóxicos para el organismo (ácido xantouréico, homocisteina), que por un lado lesionan y destruyen las células beta del páncreas, productoras de insulina, provocando diabetes, y por otro, lesionan también la capa interna los vasos sanguíneos provocando patologías cardiovasculares. Con simplemente adicionar esta vitamina en dosis suficientes y utilizando algunos elementos complementarios como es el Magnesio, el Cromo y el Coenzima Q10, mejoran muchísimo estas dos patologías que son una lacra para las sociedades occidentales. Y en cambios su uso no está nada generalizado. Y como este ejemplo, hay de muchos otros. La Medicina Integrativa rescata todo este conocimiento experimental y los aplica al servicio de la salud. http://www.orthomed.org/resources/papers/elydia.htm

La Medicina Integrativa proporciona toda la información práctica necesaria, basada tanto en investigaciones científicas como en la experiencia clínica de primera mano, proveniente de diferentes autores, para integrar de manera segura y efectiva las modalidades terapéuticas complementarias y alternativas en la práctica clínica.

 

 

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